Carlos Finat: “Chile puede convertirse en el polo energético del Cono Sur”

Una mirada optimista en torno al futuro de las energías renovables en Chile, demostró el timonel de la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA), en el desayuno sobre Energías Renovables, organizado por el Comité de Cambio Climático de BRITCHAM y realizado en la casa del Embajador del Reino Unido en Chile, Jamie Bowden.

POR CONSTANZA BISQUERTT

Chile es uno de los pocos países del mundo que posee las mejores condiciones para producir todos los tipos de energías renovables, especialmente No Convencionales (ERNC), como lo son la energía eólica, solar, fotovoltaica, solar de concentración, geotérmica, bioenergía, marina y minihidroelectricidad. “Ello nos brinda enormes posibilidades pero también grandes desafíos en materia energética, pues en Chile el crecimiento está en torno a un 20% anual y se espera que este incremento se mantenga en los próximos años”, dice Carlos Finat, Director Ejecutivo de ACERA.

¿Qué porcentaje de energías renovables tenemos en Chile?
La meta actual de la Ley de Energías Renovables es llegar a un 20% al año 2025. En estos momentos estamos alcanzando un 17% y nuestra estimación es que el 20% anual se va a alcanzar entre el 2019 y 2020. Unos cinco años antes de la meta de la ley. Eso significa una potencia instalada de poco más de 6 mil MW. Otra característica importante de nuestro sector es que Chile tiene una diversidad en energías renovables no convencionales que probablemente ningún otro país del mundo la tiene. Tenemos todas las fuentes de energías primarias renovables no convencionales que existen.

¿Qué oportunidades tenemos como país en esta materia?
Las oportunidades que tenemos en Chile son tal vez únicas en la historia del país. Tenemos recursos de energías renovables que son 50 ó 60 veces la demanda actual de energía, es decir, podemos abastecernos a nosotros y también entregar energía a terceros. Ahí hay una tremenda oportunidad para la interconexión regional, de manera de poder ofrecer estas fuentes de energía limpia, barata y de gran disponibilidad a los demás países y complementarnos con ellos cuando puedan tener, en algún momento del año, más energía que nosotros. Pero sin duda que Chile puede convertirse en el polo energético del Cono Sur.
En este sentido, estamos dentro de los top ten del mundo, ya que entre energías renovables y ERNC, generamos más del 50% en la energía eléctrica y ese porcentaje nos permite compararnos muy bien con los países desarrollados que han sumado políticas muy agresivas de incorporación de energías renovables.

La meta de llegar a un 20% con energías renovables al 2025 se adelantará en cinco años

CARLOS FINAT, DIRECTOR EJECUTIVO DE ACERA

¿Cuáles son los principales desafíos que debemos asumir para aprovechar esas oportunidades?
El gran desafío no solo de Chile, sino que a nivel global, tiene que ver con la necesidad de mitigar el cambio climático. Recientemente salió el informe del IPCC que es lapidario porque indica que el cambio climático está acá. Es una realidad causada por el hombre y si no tomamos medidas urgentes, el globo puede llegar a un nivel de temperatura tal que se desarrolle un proceso irreversible de deterioro de nuestro hábitat. En ese sentido, las energías renovables no convencionales son una oferta muy potente para reemplazar la contaminación que generan las centrales a carbón y las centrales a gas. Actualmente en Chile hay una mesa de descarbonización, cuyo objetivo es llegar a acuerdos para una salida programada de esas centrales contaminantes. Ese es un primer paso, pero también podríamos colaborar con otros entregándoles energía barata y limpia, que permita reemplazar las fuentes provenientes de combustibles fósiles. El llamado de la IPCC es a corto plazo. Más bien un trabajo que debe comenzar desde ya para reducir considerablemente las emisiones al 2030 y la mejor forma de lograrlo es a través del cambio de la matriz energética.

¿Cuáles son los principales beneficios de las energías renovables y de las cuales tenemos que tomar conciencia como país?
Los beneficios de las energías renovables y, en particular de las no convencionales, son varios: son energías limpias, que no emiten gases contaminantes, que han demostrado ser más baratas, con precios promedios en las licitaciones para distribuidoras mucho más bajos de los que se veían en Chile hace cuatro años, cuando los precios estaban sobre los US$100 MW/HR, hoy la tarifa está en torno a los US$30. En la mayoría de los casos, las energías renovables pueden ser instaladas en tamaños muy pequeños, por ejemplo, se puede instalar paneles en los techos de las casas y abastecernos en parte por energía generada por nosotros, los pequeños molinos de viento que generan energía, las pequeñas centrales hidroeléctricas que pueden abastecer una pequeña operación agrícola o una casa de descanso fuera de Santiago, entre otros; además son industrias beneficiadas por un nivel de inversión en investigación y desarrollo relevante, lo que también ayuda a disminuir los precios.