Dr. Rino Rappuoli: “En 30 años logramos avances exponenciales en medicina”

El prestigioso científico italiano –considerado como uno de los investigadores más relevantes en el campo de las vacunas a nivel mundial- se refirió a “El valor de la vacunación: una perspectiva en beneficio de la salud pública”, en el evento que se realizó en la casa del Embajador del Reino Unido en Chile, Jamie Bowden.

POR CONSTANZA BISQUERTT

El desarrollo de las vacunas es uno de los logros más importantes de la civilización humana. Con esta frase el Dr. Rino Rappuoli dio inicio a la charla en la que participaron decenas de destacados médicos chilenos y que también se transmitió vía streaming a Lima, Perú.
El destacado científico de origen italiano comentó cómo ha ido avanzando la esperanza de vida de las personas en las distintas etapas de la civilización. Hace poco más de un siglo, en 1900, la esperanza de vida llegaba hasta los 50 años y hoy alcanza los 80 y 85 años. Según sus palabras, esto ha sido posible porque la medicina ha sido capaz de conquistar enfermedades infecciosas como la difteria, viruela, sarampión, poliomielitis y tos convulsiva o ferina, entre otras, que mataban a los niños en sus primeros años de vida.

“Hemos podido conquistar las enfermedades infecciosas gracias a tres factores: mayor acceso a la higiene, uso de antibióticos y vacunas”, destacó.

¿Cuáles son los principales avances de las vacunas en estos últimos 10 años?
Durante los últimos dos siglos hemos creado vacunas con tecnologías simples como, por ejemplo, aislar un virus o una bacteria, matarlos o atenuarlos y luego inyectarlos como vacuna viva atenuada. Durante los últimos 30 años, las nuevas tecnologías nos han permitido conquistar enfermedades que no habíamos logrado vencer antes y su crecimiento ha sido exponencial. En los 80, las tecnologías de esa época -como las vacunas conjugadas- nos ayudaron a conquistar enfermedades como el neumococo, haemophilus, influenza y el meningococo. En los 90 comenzamos a desarrollar la vacuna contra meningococo B, gracias a la revolución de la vacunología reversa y basandonos en la posibilidad de conocer el genoma de la bacteria. Posteriormente la habilidad de conocer la estructura de los antígenos y de manipularlos nos ha permitido nuevos desarrollos y conquistas, como el virus sincicial respiratorio.

Las nuevas tecnologías permiten el desarrollo de vacunas contra el cáncer

DR. RINO RAPPUOLI, JEFE CIENTÍFICO Y DE INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO EXTERNO DE GSK

¿Qué es la vacunología reversa y por qué es tan importante en el mundo de la salud y de las vacunas?
A principios de los años 90 intentamos encontrar una vacuna para el meningococo B. No fuimos los únicos, hubo muchos que trataron de conseguir esa misma vacuna durante 40 ó 50 años. Todos fracasaron y nosotros también, ya que la tecnología disponible no nos permitía desarrollar una vacuna tan compleja con una bacteria tan peligrosa. Por lo tanto, paramos el proyecto. Sin embargo, teníamos en mente que era una enfermedad importante, por lo tanto, decidimos volver a intentarlo una vez que las nuevas tecnologías permitieron enfrentar este problema. En 1995 Craig Venter pudo secuenciar el genoma de un organismo vivo mucho más simple: una bacteria. Esto fue una revolución de la genómica, de la Ingeniería genética y de la medicina. Sabíamos que si había posibilidad de desarrollar una vacuna, la información tenía que estar en el genoma porque contiene todas las proteinas de la bacteria.
Me contacté con Craig Venter para que él secuencie el genoma del meningococo B, por lo que pudimos leer la información dentro del genoma. Fue un momento increíble porque estábamos leyendo algo que nadie había logrado antes, estábamos explorando un mundo nuevo. En seis meses encontramos 91 posibles antígenos para la vacuna y que estaban localizados en la superficie de la bacteria. Este hallazgo fue fundamental porque desde el inicio de la microbiología –en el siglo XIX- hasta ese momento, todos los científicos del mundo y de la historia habían podido encontrar solo entre 10 y 12 antígenos y nosotros, en seis meses, obtuvimos 91.
Fue un trabajo enorme transformar esos 91 hallazgos en una vacuna. Sin embargo, en 2013 la vacuna obtuvo licencia en Europa; en 2015 lo mismo sucedió en Estados Unidos y Chile. Ahora se está usando en casi todo el mundo, por lo que está salvando muchas vidas.

¿Cómo se ajustarán las vacunas a la medicina personalizada?
Hoy se puede secuenciar el genoma de cada persona, por lo tanto, podemos adaptar muchos medicamentos para cada paciente, especialmente en el área del cáncer. A menudo la gente me pregunta qué se puede hacer con las vacunas y si se pueden personalizar, para lo cual tengo dos respuestas: primero, que la mayoría de las vacunas disponibles funcionan en el 99% de las personas, por lo tanto, no es necesario cambiarlas ni personalizarlas. Sin embargo, hay personas que son inmunocomprometidas o tienen enfermedades que no responden bien a las inoculaciones, por lo que para ellos se puede personalizar las vacunas.
Gracias a las nuevas tecnologías se está trabajando en el desarrollo de nuevas vacunas contra el cáncer. En este caso, éstas sí tienen que ser personalizadas. Lo que hacemos es secuenciar el genoma sano y el genoma del tumor. Luego buscamos las diferencias, las cuales corresponden a los nuevos antígenos que podemos elegir como objetivo para la vacunación. Se usan esas secuencias para ponerlas en las vacunas sintéticas. Estas últimas son totalmente personalizadas.