CONFERENCIA-TALLER: Competencias para el Siglo XXI y Evaluación en el Aula ¿Qué, cómo y cuándo evaluar?

Con el salón repleto de profesores, jefes de área, directores, etc. se realizó el pasado miércoles 2 de octubre, en el Edificio Miguel Claro de la Universidad Mayor en Manuel Montt, la Conferencia taller sobre Competencias para el Siglo XXI y Evaluación en el Aula ¿Qué, cómo y cuándo evaluar?

En esta oportunidad, la presidenta del Comité y Country Manager de Cambridge University Press, Lyllian Turri, dio la bienvenida a los presentes e introdujo al tema de la entrada en vigencia del Decreto 67/2018, que aprueba normas mínimas nacionales sobre evaluación (entre otras cosas) y que ha puesto de nuevo sobre el tapete algunas preguntas que los docentes siempre se han hecho: ¿Qué es y qué implica la evaluación en aula?¿Para qué debemos evaluar? ¿Qué diferencias en propósito e intencionalidad existen entre Evaluación Formativa y Evaluación Sumativa? ¿Qué significa ser inclusivo al evaluar? ¿Puede implementarse una forma de trabajo que permita por momentos evaluar el proceso de aprendizaje, en otros el progreso y en otros el producto del aprendizaje? ¿Puede todo lo anterior responder con coherencia a la presión global por formar ciudadanos en Competencias del Siglo 21?

A continuación, Joaquín Triandafilide presentó a la oradora Pía Muñoz Julio de la Asociación Chilena de Neurociencia (ACHNAP), que puntualizó que el 85% de los trabajos que habrá en el año 2030 todavía no se han inventado. Sobre la base de una encuesta desarrollada y publicada el 2018 por Linkedin, las 5 competencias más importantes que ahora piden las empresas y que necesitan desarrollar los profesionales  y líderes del futuro son: creatividad, persuasión, colaboración, adaptabilidad y gestión del tiempo.

Por lo tanto, el aprendizaje se debería basar en tres ejes principales:

  • Conocimiento (saber) que reúne el conocimiento interdisciplinario, los conocimientos curriculares y las competencias digitales (TIC).
  • Conocimiento Humanístico (valorar) que incluye las habilidades para la vida y el trabajo, la conciencia ética y emocional y la competencia cultural.
  • Metaconocimiento (actuar) que junta la creatividad e innovación, la solución de problemas y el pensamiento crítico, y la comunicación y colaboración.

Una competencia es la capacidad de aplicar los resultados del aprendizaje en un determinado contexto para resolver un problema. No está limitada a elementos cognitivos (uso de un concepto), además abarca aspectos funcionales habilidades técnicas), atributos interpersonales (habilidad social) y valores éticos. Por ejemplo, la comunicación efectiva.

Por otro lado, una habilidad es la capacidad de realizar una tarea específica , siguiendo algún estándar por el cual el desempeño será medido . (DICEN ESCRIBEN HACEN CREAN). Por ejemplo para lograr la comunicación efectiva deberá usarse bien la oratoria (oral), o la redacción (escrita ),
Expresión corporal o tener cierto manejo de tecnología. Para medir el desempeño en una habilidad es importante contar con estándares previamente establecidos para cada habilidad.

Las 4 Cs en educación son cuatro habilidades que han sido identificadas por profesores, expertos en educación, líderes de empresas e incluso políticos de Estados Unidos (EE.UU) como el ex-presidente Barack Obama, que ilustran las habilidades que los estudiantes del siglo XXI necesitan para tener éxito en el trabajo y la vida en general. Este enfoque apuesta por una educación adaptada a las necesidades sociales actuales y colisiona con muchas herramientas o plataformas de centro tradicionales que siguen estancadas en sistemas académicos del pasado. Cada vez más estudiantes y profesores tienen que estar interconectados, y las 4Cs tienen que atender a ambas partes en sus metodologías.

Colaboración – La capacidad de colaborar y ser partícipe de un proyecto colaborativo es una de las competencias más demandadas para este siglo XXI.

Comunicación – Sin duda dos de los mayores retos de los docentes son la comunicación con las familias, y, la capacidad de dar feedback de forma instantánea al estudiante, permitiendo así ser un guía, dedicando el menor tiempo posible a las tareas administrativas y pudiendo estar dedicado al completo en el progreso del estudiante, sus rendimientos y cómo impulsarlo a su máximo potencial.

Critical thinking (pensamiento crítico) – La posibilidad que mediante rúbricas los alumnos puedan autoevaluarse y coevaluarse abre un abanico de posibilidades a nivel pedagógico. El hecho de tener que autoevaluarse a sí mismos, genera una reflexión en el alumnado, que le posibilita entender donde tiene un menor desarrollo de sus competencias y donde debe trabajar para su mejora, así como visualizar sus puntos fuertes.

Creación – Imaginación y creatividad a través de rúbricas, estándares y competencias a medida.

El Decreto 67/2018 deroga los decreto 511 de enseñanza básica, 112 de 1º y 2º de enseñanza media  y 83 de 3º y 4º de enseñanza media. El nuevo decreto Decreto Supremo Nº67/2018, que define normas mínimas nacionales sobre
evaluación y que entrará en vigencia en marzo del año 2020. Los focos principales del decreto son avanzar hacia un mayor uso pedagógico de la evaluación y reducir la repitencia mediante un mayor acompañamiento a los estudiantes.

La evaluación es un proceso que permite levantar evidencias de los aprendizajes de los estudiantes con una buena retroalimentación que permita autoevaluarse. Esto hace énfasis en las medidas de apoyo y acompañamiento a los estudiantes que han mostrado dificultades, entregando orientaciones y criterios para este proceso.

Un alumno puede aprobar el curso si su asistencia es igual o superior a un 85% y su promedio es igual o superior a 4,5 incluyendo los módulos o asignaturas que no hubiese aprobado. Ya no se resguarda la imposibilidad de que las asignaturas reprobadas sean matemática o lenguaje como es en los decretos anteriores. Para el acompañamiento pedagógico se sugiere:

  • Seguimiento continuo se sugiere que cada establecimiento designe un profesional responsable de coordinar estos apoyos).
  • Mantener comunicación sistemática con madres, padres y apoderados.
  • Intensificar el aprendizaje : altas expectativas, tareas interesantes, desafiantes y significativas.
  • Adecuar las estrategias a sus características y necesidades.
  • Potenciar la evaluación formativa
  • Trabajo colaborativo : ej. “club de tareas” o “grupos de estudio”.
  • Tutorías que promuevan habilidades académicas/sociales específicas.
  • Programas de apoyo de jornada/semana/año extendido
  • Contemplar derivaciones .

¿Qué y cómo sé si mis estudiantes están aprendiendo? Mediante el diseño de estrategias evaluativas de calidad:
RELEVANCIA : Selección de aprendizajes más importantes
(>Ponderación)
Para determinar el grado de relevancia nos podemos hacer las siguientes preguntas: ¿Pueden los estudiantes hacer esta
actividad sin que realmente hayan comprendido? ¿Qué tipo de pensamiento se requiere para hacer estas actividades? ¿Para qué le será útil?

INTEGRALIDAD: Variedad de Instrumentos evaluativos
(>Ponderación a evidencia rescatada de instrumentos más
integrales, por sobre los parciales).
Instrumentos evaluativos coherentes (Complejidad y
escenarios).

TEMPORALIDAD: Últimas evaluaciones (>Ponderación).

La evidencia  se recoge mediante 3 aspectos: proceso, progreso y producto (3 ppp). El proceso de aprendizaje es el aspecto que refleja cómo los estudiantes van aprendiendo, por ejemplo, entregar productos a tiempo, participar en clases, etc.). El progreso del aprendizaje evalúa el avance que tiene un estudiante respecto de su propio aprendizaje. El producto o logro de aprendizaje mide las cosas que los estudiantes logran saber o hacer. Con la evidencia recopilada viene un espacio de retroalimentación de calidad: no sólo observaciones relevantes en tiempo y forma, sino “Saber usarla para progresar”. (REFLEXIÓN). Por ejemplo, ¿Qué señales o evidencia me indican que necesito hacer un ajuste? ¿Qué cambios hice en mi enseñanza debido a algo que observé/evalué en los estudiantes? ¿Qué aprendí sobre un
estudiante hoy y qué hice con esa información (en términos de ajustes de planificación o enseñanza)?

Para crear una cultura de excelencia se necesitan cinco principios pedagógicos básicos (Ron Berger)
1. Los estudiantes necesitan tareas que los desafíen e inspiren.
2. Necesitan estudiar ejemplos de excelencia
3. Construir una cultura de crítica
4. Requieren múltiples revisiones
5. Requiere oportunidades para la presentación pública.

Preguntas que debería hacerme desde ahora al diseñar una evaluación: ¿Responde a los estándares (competencias, habilidades y conocimientos)? , ¿Involucra de lleno a los estudiantes? ¿Están también implicados en la revisión de los criterios evaluativos? ¿Podrán autoevaluarse?, ¿Se enfoca en la comprensión esencial? , ¿Estimula el pensamiento de orden superior? , ¿Permite que todos los estudiantes logren los estándares o metas de aprendizaje? , ¿Recrea situaciones auténticas? , ¿Permite una retroalimentación clara y oportuna?

Por último, las rúbricas facilitan la evaluación de los desempeños del alumnado en las áreas del currículo y en el desarrollo de las competencias clave. Deben tener siempre como punto de partida los estándares de aprendizaje evaluable del currículo. Además establecen una graduación (niveles de desempeño) de la calidad del cumplimiento de los estándares que contribuyen al desarrollo de competencias del alumnado a través de tareas.

Sugerencias para la confección de rúbricas
• El lenguaje usado debe ser claro y específico. Evite términos como “excelente” o “interesante” Revise de manera previa muestras del trabajo de los alumnos, de diferentes niveles y calidad. Esto le ayudará a confeccionar descriptores  detallados y precisos. Si aún no tiene muestras reales usted deberá basarse en sus expectativas reales sobre lo que espera
que se logre, o usando muestras de otras fuentes.
• Considerar la relevancia al momento de establecer la ponderación.
• Los planes y programas oficiales del MINEDUC y programas de su colegio, seguramente podrán aportarle terminología técnica útil para confeccionar los descriptores.
• Tenga en cuenta que la confección de una rúbrica es un ejercicio de mejora continua.
• Esté preparado para revisar y modificar una rúbrica luego de aplicarla 1 mes, 1 semestre o 1 año.

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