Comité Legal, Mesa Redonda Proyecto de Modernización de la Reforma Tributaria, 3 de octubre 2019

Ayer jueves 3 de octubre el Comité Legal de la Cámara realizó una mesa redonda para analizar el proyecto de modernización de la Reforma Tributaria, actualmente en el Senado.

A esta actividad asistieron representantes de empresas socias de la Cámara. En esta oportunidad fue presidido por la copresidenta Verónica Montero, Fiscal de Toesca Asset Management, que presentó a Evelyn Sepúlveda Soto, Asociada Senior de Barros&Errázuriz. Evelyn es especialista en impuestos con más de 12 años de experiencia en el área. Ha participado en varias transacciones de estructura tributaria en una variedad de negocios e industrias transfronterizas, tanto para compañías locales como internacionales, incluidas compañías de energía e infraestructura. Además, ha participado activamente en varios proyectos de financiación, planificación fiscal, auditorías fiscales y procedimientos administrativos ante la autoridad fiscal, asesoramiento fiscal relacionado con proyectos de inversión extranjera, entre otros.

La actual convivencia de dos regímenes de tributación para las empresas y sus dueños genera una falta de equidad horizontal que pretende corregir el proyecto de reforma tributaria que fue enviado desde el Ejecutivo al Congreso. Si bien gran parte del proyecto original del Ejecutivo fue aprobado, en la votación en particular (artículo por artículo), desarrollada tanto en la Comisión de Hacienda como en la Sala de la Cámara de Diputados, fueron rechazadas ciertas modificaciones propuestas por el Ministerio de Hacienda. La aprobación de la reintegración, esencial para restaurar la equidad horizontal en materia tributaria, implicó que se tengan que negociar e incorporar medidas compensatorias (como las relacionadas al market maker o el back to back) que hicieran viable su tramitación. Lamentablemente, la incorporación de dichas medidas no logró garantizar el apoyo de la oposición a otras modificaciones esenciales para cumplir con los objetivos del proyecto de ley. Por ejemplo, parte importante de las modificaciones propuestas a la Cláusula General Antielusiva (Código Tributario) fueron rechazadas, manteniéndose en consecuencia prácticamente la misma normativa vigente.

El Gobierno insistirá en la aprobación del crédito tributario de un 50% para la contribución del 1% del valor de los proyectos de inversión, por ser contradictorio con las ideas matrices del proyecto de ley (crecimiento e inversión). Asimismo, existe espacio para perfeccionar la normativa vigente en materia de gastos necesarios para producir la renta (Ley de la Renta), con el objetivo de que sea coherente con la concepción que se tiene de empresa en el Siglo XXI. Por otra parte, es necesario precisar qué se entiende por “retiros desproporcionados” en la nueva norma especial antielusión (nuevo artículo 14 A de la Ley de la Renta), que pretende sancionar, con un impuesto único de 35%, los retiros de utilidades por sobre la participación de los accionistas en el capital social de la empresa que carezcan de una razón económica o comercial, entre otras materias.

Pero hay buenas noticias para las pymes. La iniciativa incluye una Cláusula PYME, que establece beneficios directos para los emprendedores, con la finalidad de simplificar su régimen tributario y aliviar su carga impositiva. Las pequeñas y medianas empresas cuyas ventas anuales no superen las 75.000 UF (actualmente, el límite es 50.000 UF de venta bruta anual) podrán acceder a un sistema único e integrado con una tasa reducida del 25%, corrigiendo uno de los principales vicios de la reforma del 2014, que dejó a más de 150.000 PYME con un sistema semi integrado, con tasa de 27%, pero que al retirar las utilidades y pagar el impuesto personal se incrementa en un 9,45% más, ya que se utiliza como crédito sólo el 65% del impuesto corporativo pagado.

Es decir, se vuelve a la equidad horizontal, en que quienes ganan lo mismo pagan lo mismo, y no se establecen diferencias arbitrarias entre las rentas del trabajo y del capital. Asimismo, las PYME podrán elegir entre mantener contabilidad simplificada o completa, además de liberarlos del pago del Impuesto de Primera Categoría, tributando directamente el propietario de la empresa con Impuesto Global Complementario, lo que representa un importante alivio para aquellos socios o accionistas cuya tasa de Global Complementario sea menor a 25%, y que en la actualidad deben esperar la devolución anual de dicho impuesto ya pagado, reduciendo su liquidez.

Todavía tendremos noticias en materia tributaria con las decisiones que se tomen en el Senado.