Daño institucional, impacto social y “desglobalización”: Expertos abordan crisis en la economía post covid-19

En conversación con EmolTV, la ex directora de la Bolsa de Santiago, Jeannette von Wolfersdorff; el ex economista jefe OCDE, Klaus Schmidt-Hebbel; y el socio de Gemines Consultores, Tomás Izquierdo, analizaron los efectos de la crisis sanitaria.

SANTIAGO.- En el marco de la crisis sanitaria por la pandemia del coronavirus, el ministro de Salud Jaime Mañalich manifestó que “la Organización Mundial de la Salud (OMS) ve que es necesario una nueva economía mundial post covid-19”. Esto, luego de una reunión que sostuvo con el organismo internacional, abriendo así un gran debate.

En ese contexto, en conversación con EmolTV, la ex directora de la Bolsa de Santiago, Jeannette von Wolfersdorff; el ex economista jefe OCDE, Klaus Schmidt-Hebbel; y el socio de Gemines Consultores, Tomás Izquierdo, analizaron los efectos de la crisis sanitaria y abordaron el escenario que se prevé post emergencia.

Consultado por este medio, Klaus Schmidt-Hebbel sostuvo que “una nueva economía es un término vago e indefinido. A mi me gusta ser bien concreto y preguntarme ¿Habrá un legado económico de esta crisis? y la respuesta es: sin ninguna duda. Uno puede anotar una serie factores que van a ser distintos en la economía mundial y en la economía chilena producto de esta crisis tan intensa y tan fuerte, como inesperada”.

En ese sentido, manifestó que la crisis tendrá una lenta recuperación, producirá una alta volatividad financiera, dejará una redistribución masiva de ingresos y empleos, lo que será “complejo desde un punto de vista social y político”.

Agregando que “habrá un legado fiscal tremendo. Estos rescates de personas, empresas, familias, y sectores enteros que hacen los países desarrollados y también los países en desarrollo como el nuestro, van a legar enormes niveles de deudas y las deudas hay que pagarlas y por lo tanto las siguientes generaciones van a seguir pagando y sirviendo estas deudas en el futuro”.

“Lo que no creo es lo que han anunciado varios de mis colegas y es que el mundo se va a ‘desglobalizar’. Cuando yo fui economista en jefe de la OCDE hace 11 años, la misma duda existía y ocurrió todo lo contrario. El mundo se globalizó más”, sostuvo, añadiendo que “yo creo que las fuerzas sociales políticas y especialmente económicas, pro organización, son tan fuertes, que el mundo va a seguir siendo abierto y probablemente más integrado que antes”.

En esa misma línea, Tomás Izquierdo señaló que “en el tema de la globalización yo creo que el contexto político previo a la crisis es relevante. Se ha hablado mucho de la falta de líderes de escala global. Recordemos que el cuestionamiento al modelo y al sistema no es tema solo en Chile, sino que es un tema bastante global también. Aquí hay temas de una sociedad civil empoderada, con redes sociales que son muy poderosas, con un cuestionamiento a la democracia como la conocíamos, con un intento a una más participativa casi plebiscitaria”.

“Todo ese contexto previo es relevante, porque enfrentados a una crisis que puede escalar en materia social, eso puede desestabilizar y en esta parte a mi lo que más me preocupa es el eventual daño institucional a nivel global que genere esta crisis, producto de la profundidad que va a tener en materia económica y el impacto social que ello va a tener. Si deterioramos mucho más aún, porque ya hay un deterioro institucional a mi juicio a nivel global, eso puede también afectar a nuestro crecimiento tendencial a mediano y largo plazo”, añadió.

Agregando que “hay una tendencia natural hacia el proteccionismo, los nacionalismos, los populismos, y cuando la cosa económica se exacerba mucho en la línea que podemos observarla en los próximos meses, la tentación es grande y eso puede efectivamente afectar la globalización”.

“Una nueva economía es un término vago e indefinido. A mi me gusta ser bien concreto y preguntarme ¿Habrá un legado económico de esta crisis? y la respuesta es sin ninguna duda. Uno puede anotar una serie factores que van a ser distintos en la economía mundial y en la economía chilena producto de esta crisis tan intensa y tan fuerte, como inesperada Klaus Schmidt-Hebbel

En tanto, con una mirada un tanto más optimista, Jeannette von Wolfersdorff instó a que lo relevante ahora, más que centrarse en los efectos negativos de la crisis, es buscar soluciones inmediatas. “La pregunta que deberíamos hacer nosotros es cómo buscar y tener el mejor impacto y sacar lo positivo de la crisis en vez de entregarnos simplemente a esta tendencia”.

Asimismo, respecto al término de una “nueva economía”, indicó que este debate se presentó en Chile mucho antes del covid-19. “De hecho el 18 de octubre se fortaleció mucho la pregunta sobre cuáta desigualdad es sostenible. No solamente en la sociedad, sino que para la economía también. Con actores importantes como FMI, la OCDE, y economistas a nivel mundial, sumándose al debate de qué podemos hacer para que el capitalismo no se auto-destruya, todo esto toma hoy día más relevancia”.

“Sin duda, pese a toda la ayuda económica, los que más van a sufrir son las personas con menos ingresos y probablemente, aunque habrán cambios en la riqueza, todo indica que las desigualdades multidimensionales van a aumentar”, añadió.

“Una pyme, con todos los créditos que pueda recibir, no puede endeudarse por muchos meses más, porque va a quedar sobre endeudada. Entonces aquí la crisis sanitaria-econmómica, sobre la crisis que ya tuvimos en Chile hacen sumamente necesario de repensar qué podemos hacer y no hacer cuando termine, si no que debemos pensar qué podemos hacer hoy día y cómo podemos buscar consensos para tener una proyección de hacia donde queremos ir en materia de equidad y menor desigualdad”.

Liderazgo del Gobierno y continuidad de la “crisis social”

Para von Wolfersdorff el Gobierno recuperó su liderazgo al encabezar la crisis sanitaria, donde puede “ser director de orquesta a lo menos en Chile” y materializar acuerdos.

En este punto la ex directora de la Bolsa de Santiago valoró la propuesta del presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Bernardo Larraín,para lograr acuerdos entre las empresas, trabajadores y el Estado, respecto a lo que sostuvo que “implica más compromiso desde la empresa, pero que también va a exigir más flexibilidad”.

“Empecemos a debatir sobre estos aspectos y cómo miramos las vulnerabilidades en nuestra sociedad para reaccionar a tiempo y no tener un gran estallido social cuando termine la crisis sanitaria”, recalcó von Wolfersdorff.

Sobre este último punto Tomás Izquierdo se mostró de acuerdo, ya que según él “en ningún caso se ha resuelto (crisis social) y hay una tensión ahí que en algún momento puede reaparecer”.

Y concuerda también con el cambio de parte del Gobierno, ya que señaló que “en alguna medida estuvo desautorizado completamente, capturado por la oposición (…) Y hoy día tenemos un Gobierno que poco a poco se ha ido validando con la sociedad civil producto que ha tenido una buena respuesta respecto de la pandemia”.

Es por esto que Izquierdo cree que esto configura un cuadro político distinto que permite al Gobierno retomar la conducción de la crisis social.

Así como también concuerda con la propuesta impulsada por Bernardo Larraín, pero indicó que hace algún tiempo se viene revisando, sin embargo”no ha podido canalizarse porque la situación política no lo permitía, porque el Gobierno no podía cumplir con su liderazgo político necesario para congregar un acuerdo de ese tipo”.

Por su parte Schmidt- Hebbel también se mostró de acuerdo con lo expuesto por Wolfersdorff, de que el estallido social del 18 de octubre “tenga un futuro más allá de superado la intensidad más fuerte de esta crisis. Yo creo que en majestad y gloria va a volver el Congreso intransigente dominado por una oposición intransigente que le niega la sal y el agua en general al Gobierno, menos ahora en este momento de crisis fuerte”.

Además, se mostró muy satisfecho con el desempeño del ministro del Interior, Gonzalo Blumel, ministro de Hacienda, Ignacio Briones y el de Salud, Jaime Mañalich, ya que según Klaus, “tenemos a los hombres más hábiles de Chile a cargo de los ministerios más importantes de Chile(…) Creo que hace una pega fantástica, en número uno, administrar la crisis, número dos hacerse cargo de las demandas sociales con proyectos de ley”.

Y respecto a la propuesta de Larraín, se mostró un poco escéptico, ya que “cada cierta cantidad de años, un prócer, acá uno que respeto mucho, propone estas mesas tripartitas para arreglar el país(…) Hacen una propuesta larga de 100 propuestas para mejorar el país, hacen el cóctel final, se despide, y pasa a la historia”.

Régimen Parlamentario

Por otro lado, el ex economista de la OCDE afirmó que si hay un cambio de constitución, sin duda propondría un régimen parlamentario.

Este régimen “lo tienen 30 de los 34 países desarrollados del mundo y que funciona en general muy, muy superior”, ya que según Klaus, el régimen presidencial actual hace que el Mandatario no pueda gobernar por ser minoría.

Quien se mostró de acuerdo con esta opción fue Izquierdo, que dijo apoyar en un 100% este sistema, “en el sentido de que el parlamentarismo tiene la gracia y cuando no hay apoyo suficiente por parte del mundo político, los gobiernos pierden poder y no pueden avanzar”.

Pero se mostró en desacuerdo con el ex economista que calificó al estado chileno como “fallido”, ya que, según el socio de Gemines Consultores, “ha tenido un desempeño relativamente bastante exitoso en el contexto internacional en lo que ha sido el manejo de la pandemia y esa cuestión no es menor”.

Optimista o pesimista

Para von Wolfersdorff deberíamos tener una mayor regulación en las empresas y no una supervisión y exigir una “transparencia sobre los oligopolios” y sus precios.

“Este ecosistema no se crea así no más del sistema privado, si no que necesita una constante cooperación y voluntad tanto del sector público como del sector privado y quiero volver en este punto del sector privado cuando hablamos de la necesidad de hacer una matriz y poner por escrito cuales son los compromisos de las grandes empresas, de los gremios, cuales son pisos mínimos quizás que deberían cumplirse, estándares mínimos, cuales son los estándares cuando uno es parte de un gremio, todo tiene que ser basado en data”, sostuvo la ex directora de la Bolsa de Santiago.

Y apuntó a Schmidt- Hebbel, ya que señaló que “no comparto tanto el pesimismo tuyo Klaus , en este sentido, pero generalmente peco de optimismo también, pero hoy día se exige que todo sea basado en data”.

A lo que el ex economista señaló que es mucho más optimista que ella, “Jeannette tú eres muy pesimista en tu análisis”, sostuvo Klaus, y agregó “hablaste de que los oligopolios que frenan el desarrollo del país, yo no veo ningún sector oligopólico usando el término en su acepción técnica que es simplemente un ‘grupito’ pequeño de empresas que se coluden para fijar precios”.

“Por supuesto a habido eventos de colusión (…) Soy partícipe en directorios de varios sectores de la economía chilena y me consta esta revolución, no solamente en Chile, fuera de Chile es exactamente igual y vamos en paralelo y avanzando muy bien en transparencia, en mejor gobernanza cooperativa. Soy mucho más optimista que tu estimadísima amiga Jeannete”, precisó Schmidt- Hebbel.

Von Wolfersdorff respondió “yo no hablo de mi experiencia personal de un directorio Klaus, yo hablo basado en data del Dow Jones sostenability index, si tú miras el último year book y el informe de progreso regional que publicó sobre la empresa listada en Chile, comparada con empresas de Colombia, Brasil, México, Perú, te das cuenta que Chile hizo pequeños avances, pero sigue siendo detrás de Colombia, Brasil, te das cuenta que Latinoamérica entera, y Chile en especial, tiene desafíos enormes en sus gobiernos cooperativos”.

Fuente: Emol.com, 29 de abril de 2020