Mayor exposición laboral de mujeres al Covid-19 aumentaría el cumplimiento de medidas preventivas

Estudio plantea que el coronavirus aumentaría la brecha de género, ya que ha afectado fuertemente la carga laboral de las mujeres tanto fuera como dentro del hogar.

Las desigualdades de género se suelen mirar desde la brecha en términos laborales y económicos -entre otros-, y el coronavirus estaría evidenciando nuevas facetas de las disparidades.

Un grupo de académicos de las universidades de Bocconi, Harvard, el Instituto de Estudios Políticos de París y Toulouse I Capitole comenzó a notar desigualdades en plena pandemia, y elaboraron el estudio “Diferencias de género en las actitudes y comportamientos relacionados con Covid-19: evidencia de una encuesta de panel en ocho países de la OCDE”.

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El documento analizó el caso de Alemania, Australia, Austria, EEUU, Francia, Italia, Nueva Zelanda y Reino Unido, y plantea que es más probable que las mujeres vean el coronavirus como un problema de salud muy grave, por lo que cumplen más las medidas para contener su propagación y así “reducen el riesgo de ser severamente afectadas por el Covid-19”.

Aunque concluye que no es el único factor, el paper indica que “parte de la diferencia en la respuesta de hombres y mujeres a la pandemia se debe a que las mujeres tienen que enfrentarse a más riesgos por sus ocupaciones”, como trabajadoras de la salud, cuidadoras de personas de tercera edad y actividades de alta interacción con público, entre otras.

Una de las autoras del estudio, la académica de la Universidad de Bocconi, Paola Profeta, explica que “el brote de coronavirus ha afectado fuertemente el trabajo de las mujeres, tanto fuera como dentro del hogar”, ya que el distanciamiento social y el cierre de las escuelas “tienen un gran impacto en las familias y las mujeres corren el riesgo de asumir la mayor parte de la carga adicional”.

“Estas diferencias persisten en el tiempo, son robustas e influyen en indicadores sociodemográficos, así como los factores psicológicos y de comportamiento”, plantea la investigación, y afirma que sólo se mitigan parcialmente entre quienes viven con otras personas o estuvieron expuestos directamente al Covid-19.

La también doctora en Economía de la Universidad Pompeu Fabra señala que “el que las mujeres sigan las reglas más estrictamente que los hombres implica que el diseño de medidas y protocolos es de gran importancia”, ya que “si están diseñadas de manera que apoyen el empleo de las mujeres, su alto cumplimiento puede ayudar a reducir el impacto del Covid en las diferencias de género”.

Mensajes diferenciados

La académica del Instituto de Economía de la Universidad Católica, Jeanne Lafortune, concuerda con que “las mujeres han tenido probablemente mayores grados de exposición por sus ocupaciones”.

La experta agrega que las mismas “están pagando un ‘costo’ mayor por las medidas de aislamiento social, en términos del tiempo que tienen que dedicar a tareas del hogar”. “Ese estrés adicional podría hacer que mujeres quieran controlar el virus más que los hombres”, explica.

Ante esto, la doctora en Economía del MIT explica que “se podría dar más roles en la prevención a las mujeres, y particularmente en la comunicación con el resto de la sociedad”.

“Si la población está en general desestimando los riesgos relacionados con la pandemia, y las mujeres los tienen más presente, podrían estar mejor posicionadas para convencer al resto”, propone.

En una línea similar, y ya que se espera que cambios de comportamiento como la reducción de movilidad o el uso de mascarillas se conviertan en la “nueva normalidad” al menos por un tiempo, la investigación plantea que se podrían requerir mensajes por género para aumentar el cumplimiento de las medidas para evitar contagios entre los hombres.

¿Y las chilenas?

Si bien Profeta afirma que el estudio es potencialmente aplicable a todos los países, la académica de la UC explica que la proporción de los contagios en Chile es más o menos equitativa -el 52% de los casos confirmados han sido hombres- y no sesgada como en otros países.

Aunque a nivel nacional no hay información como la del estudio, indica que “no me sorprendería que el cumplimiento de las medidas sea mayor para mujeres que para hombres”, ya que los datos dicen que los infractores de la cuarentena son en general hombres jóvenes.

Lafortune plantea que en Chile “la reducción de movilidad ha sido menor para mujeres probablemente por sus ocupaciones, que no se pueden realizar en teletrabajo tanto como los hombres”.

Y adicionalmente, agrega que “la evidencia que tenemos es que la carga doméstica adicional para mujeres durante la pandemia ha existido para Chile -como para los otros países- y el hecho que mujeres están a cargo de personas de tercera edad también es verdad”.

Fuente: Diario Financiero, 22 de junio de 2020