Tecnología e innovación a disposición de nuestros recursos hídricos

En el contexto de una serie de webinars realizados por el Comité de Tecnología, Innovación y Ciencias de la Cámara Chileno Británica de Comercio, el pasado 30 de septiembre se llevó a cabo el webinar “Tecnología e innovación a disposición de nuestros recursos hídricos”, que se centró en los desafíos de Chile en materia de gestión y eficiencia en el uso del agua, las tecnologías disponibles, sus avances y los temas pendientes en el sector público, privado y el académico.

Se contó con la presencia de 3 invitados: Patricio Ruz, Gerente de Procesos Mining and Minerals– South America de Wood PLC; Manish Backliwal, Director Global Sales and Business Development – Mining & Upstream O&G Aquatech International LLC; y Leonardo Muñoz Gómez, asesor de gabinete del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación del Gobierno de Chile.

De acuerdo con la introducción realizada por la presidenta del comité, doña Joanna Pérez, actualmente en Chile no existe un equilibrio en la disposición de los recursos hídricos, dado su contexto geográfico. Así, mientras existen zonas declaradas en sequía, en las que los recursos hídricos ya se encuentran agotados, en otras regiones, principalmente al sur del país, la disponibilidad de recursos hídricos no presenta un problema grave. Mientras que el desafío en las zonas de sequía es hacer un uso eficiente de un recurso escaso, en las zonas de mayor abundancia es necesario asegurar la calidad de los recursos. En este sentido, Chile tiene el gran desafío de avanzar en un sistema integrado y eficiente de formación y uso de las aguas.

Finalizó la presidenta señalando que en Chile el mayor usuario de los recursos hídricos es la agricultura, la cual representa el 72% del uso del agua, seguido por el consumo de agua potable (12%), el consumo industrial (7%), y usos mineros (4%). El 5% restante se encuentra asociado al sector pecuario y al uso consuntivo en generación eléctrica.

En este contexto, los panelistas abordaron las distintas iniciativas tanto del sector público como el privado para afrontar estos desafíos. Desde el sector público, se señaló que el Ministerio de Obras Públicas realizó una convocatoria amplia orientada al sector público, privado y académico, para conformar una Mesa Nacional del Agua, dentro de la cual se conformó la Mesa Técnica en Recursos Hídricos: “Investigación e Información Pública”. De acuerdo a lo señalado por el panelista Leonardo Muñoz, esta mesa técnica tiene como objetivo “propiciar un espacio para consensuar, actualizar y proponer los requerimientos de información hídrica necesarios para las decisiones de los actores públicos y privados” y, por otro lado, “identificar los requerimientos de datos, instrumentación y reportes vinculados con el desarrollo de investigación de los recursos hídricos del país”. Esta información será volcada en el Informe N°1 de esta mesa técnica, a ser publicado en noviembre del 2020, con el fin último de contribuir a la discusión sobre la necesidad de tener un Sistema Unificado Nacional de Información Hídrica, a la luz de lo que otros países han construido.

A su vez, desde el sector privado se destacó que actualmente se cuenta con tecnología aplicada a los recursos hídricos, cuyo objetivo es disminuir el uso del agua naturalmente disponible en el medioambiente para usos industriales y permitir que ésta se utilice exclusivamente para el consumo.

Se hizo presente, por un lado, que hoy en día las grandes compañías mineras utilizan esta tecnología para extraer agua marina y desalinizarla para usos industriales. Por otro lado, el agua contaminada con desechos industriales se purifica, para así evitar que esta agua contaminada llegue a los ríos. No obstante, si bien existen avances tecnológicos disponibles, sus costos aún son muy elevados.

Dado lo anterior, y considerando la extensión de su borde costero, Chile posee una oportunidad muy grande para invertir en tecnología aplicada a sus recursos hídricos, siguiendo el ejemplo de otros países pioneros en estos temas. Algunos de ellos son Israel y Australia que, con problemas severos de escasez de agua, han invertido en el desarrollo de la tecnología, recuperando aguas salinizadas, recolectando aguas lluvias, entre otras tecnologías aplicadas a los recursos hídricos.

No obstante lo anterior, para potenciar el desarrollo de la tecnología aplicada a nuestros recursos, se estimó como crucial contar con un marco legal que permita e incentive la inversión en este sentido.

En Chile, la piedra angular de la regulación hídrica está dada por el Código de Aguas, promulgado en 1981. Y, pese a que considera el agua como un bien nacional de uso público al igual que el Código Civil, la promulgación del Código de Aguas introdujo una noción de administración del agua bajo el concepto de bien económico, cuya asignación iba a estar delegada a un modelo de mercado. De esta forma, aunque el agua se describe como un bien de uso común, el derecho a poder aprovecharla se caracterizó como un derecho de propiedad privada, sujeto a precios y transable en el mercado.

Esta noción del mercado del agua se complementa con lo establecido en la Constitución Política de la República. En su artículo 19 N° 24, inciso final, establece que “los derechos de los particulares sobre las aguas, reconocidos o constituidos en conformidad a la ley, otorgarán a sus titulares la propiedad sobre ellos”. De este modo, el marco legal que regula el recurso hídrico establece que cada particular podrá ser dueño no del agua, sino que de un derecho a utilizarla o consumirla.

Las formas de adquirir un derecho de aprovechamiento del agua son dos: solicitar su otorgamiento ante la Dirección General de Aguas (organismo del Estado encargado de promover la gestión y la administración del agua, en un marco de sustentabilidad, interés público y asignación eficiente); o adquirirlo en el mercado del agua.

El marco jurídico del agua también contempla un área registral. Por un lado, los derechos de aprovechamiento de aguas deben ser incorporados en los registros de propiedad de aguas de los Conservadores de Bienes Raíces del país. Por otro lado, existe un Catastro Público de Aguas, registro elaborado por la Dirección General de Aguas que incorpora la información más relevante de un derecho de aprovechamiento (por ejemplo, caudal que permite utilizar y/o consumir, información registral del derecho, fecha en que fue otorgado el derecho, entre otros datos). Estas medidas buscan otorgar un mayor grado de certeza jurídica a los derechos de aprovechamiento de aguas.

Sin embargo, el delegar la asignación de los derechos de aprovechamiento de aguas al mercado ha tendido a generar incentivos poco eficientes, dando origen a situaciones de especulación. Por este motivo, se estableció, mediante la ley N° 20.017 que modifica el Código de Aguas, una patente por no uso de los derechos de aprovechamiento de agua, cuyo cobro recae sobre el titular de derechos de aprovechamiento de agua que no haya implementado las obras hidráulicas que permitan aprovechar el recurso.

Por otro lado, la regulación del agua también ha de adaptarse para afrontar otros problemas. Típicamente, la sequía que ha azotado a Chile durante las últimas décadas, junto a los problemas derivados de una gestión poco eficiente del recurso, han derivado en el establecimiento de nuevas medidas al marco regulatorio del agua. Así, por ejemplo, la referida ley 20.017 consagró en el Código de Aguas la obligación de la Dirección General de Aguas de velar por la preservación de la naturaleza y la protección del medio ambiente, debiendo establecer un caudal ecológico mínimo que deberá estar contemplado en cada derecho de aprovechamiento de aguas constituido. Esta ley, además, otorgó la posibilidad a la Dirección General de Aguas para declarar zonas de prohibición para nuevas explotaciones, o declarar zonas de restricción en sectores hidrogeológicos de aprovechamiento común, en los que exista el riesgo de grave disminución de un acuífero. También, por ejemplo, el Servicio de Evaluación Ambiental, en el marco de la evaluación del impacto ambiental que generará un proyecto en una determinada área de influencia, puede establecer un caudal ambiental que limite el ejercicio de un derecho de aprovechamiento.

En este contexto, en el que la asignación de los derechos de aprovechamiento de aguas está entregada al mercado, los principales actores llamados a gestionar los recursos hídricos son los particulares, por lo que los altos costos del desarrollo de la tecnología aplicada a estos recursos han impedido su masificación, de acuerdo a lo señalado por Manish Backliwal.

Por esto, según dicho panelista, la industria debe tomar el paso siguiente y proactivamente minimizar el uso del agua fresca, a través de la inversión en tecnologías aplicadas a nuestro ecosistema. Son este tipo de decisiones las que determinarán el crecimiento de nuestro país en el futuro.

Autores:
Gabriel Pensa
Sofía Flores
Miguel Ángel Ortiz

Gabriel y Sofía son abogados integrantes del grupo de Tecnología, Privacidad y Medios y Miguel Ángel, abogado integrante del grupo de Medio Ambiente y Derecho Regulatorio, todos del estudio jurídico Cariola Díez Pérez Cotapos.