PRIMER VIRTUAL TECH COFFEE & TEA: TECNOLOGÍA Y SOCIEDAD BAJO LAS NUEVAS EXIGENCIAS DEL MERCADO

El día 27 de octubre de 2020 se llevó a cabo la primera versión del “Virtual Tech Coffee & Tea”, titulado “Tecnología y Sociedad bajo las Nuevas Exigencias del Mercado”, organizado por el Comité de Tecnología, Innovación y Ciencias de la Cámara Chileno-Británica de Comercio. Esta sesión contó con la presencia de dos facilitadores: Joaquín Reyes, consultor de empresa con vasta experiencia en telecomunicaciones e Industrias de servicios financieros y Gabriel Pensa, abogado del grupo de Tecnología, Privacidad y Medios del estudio jurídico Cariola Díez Pérez-Cotapos.

La actividad comenzó con la presentación realizada por la Presidenta del Comité, doña Joanna Pérez, sobre los desafíos que se presentarán durante el año 2021 en consideración al aceleramiento digital experimentado en el mundo debido a la pandemia del Covid-19 y las cuarentenas decretadas durante el año.

En primer lugar, explicó que la idea detrás de este primer conversatorio – y de los próximos que organizará el Comité – es desarrollar una instancia que invite a los miembros de la cámara a salir del formato webinar, donde son más bien espectadores, y así poder opinar, preguntar, poner un tema a conversar, todo en un contexto más informal, sin que sea necesario ser experto o conocedor de estos temas, sino simplemente tener la curiosidad o interés.

A continuación, la Presidenta destacó en particular que la inteligencia artificial (IA) desempeñará un papel muy importante durante el año 2021, ya que este tipo de tecnología se integrará en cada proceso posible para mejorar su eficiencia, por ejemplo, selección de personal, desarrollo de la medicina, composición de obras musicales, asistentes virtuales, entre muchos otros.

Tomó la palabra Gabriel Pensa, quien describió el escenario actual del desarrollo del marco normativo de la IA en Chile, a través del reciente proceso de participación ciudadana del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que hasta el pasado agosto recogió percepciones ciudadanas sobre la IA y sus desafíos, para preparar la Política Nacional de Inteligencia Artificial que regirá en nuestro país durante los próximos 10 años.

Añadió el abogado que el objeto de esta política es posicionar a Chile como un referente en la región, lo cual – en su opinión – debía focalizarse en constituir a Chile como una alternativa competitiva en el entrenamiento de sistemas de IA. En este contexto, se identificaron dos desafíos jurídicos importantes.

El primero, son los costos transaccionales sobre el uso de datos y, el segundo, la propiedad intelectual sobre el producto de procesos automatizados.

El desarrollo de modelos que aplican inteligencia artificial implica utilizar datos para su entrenamiento. Estos datos podían estar constituidos por obras intelectuales, como fotografías o texto en prosa, y datos personales. Actualmente, el ordenamiento jurídico chileno contiene normativas que impiden o restringen el uso de estos datos sin autorización del titular, lo cual constituiría un costo transaccional para el desarrollo y entrenamiento de estas tecnologías. Las restricciones mencionadas se encuentran principalmente en la Ley 17.336 de Propiedad Intelectual y en la Ley 19.628 sobre Protección a la Vida Privada.

Luego de un interesante intercambio de ideas, los participantes del conversatorio concluyeron que debería promoverse una flexibilización razonable de la normativa, que permita el uso excepcional de información, acotado al entrenamiento de sistemas de IA sin requerir autorización, pero a la vez que respete los derechos de sus titulares.

Por otro lado, las leyes de propiedad intelectual – incluyendo la chilena – normalmente han recompensado el esfuerzo humano en la creación de obras intelectuales, de manera que el producto del azar o de la naturaleza, tradicionalmente, no ha sido susceptible de apropiación. En este orden, la propiedad sobre el resultado de un proceso completamente automatizado, como por ejemplo una pintura, una canción o un poema creados por un sistema de IA, en algunos casos podría seguir la misma suerte y no ser apropiable. Esta circunstancia podría constituir un desincentivo para la investigación y el desarrollo de estas tecnologías en nuestro país.

Los participantes opinaron sobre la importancia de estos desafíos y añadieron que serán determinante para tener mayor claridad sobre la responsabilidad ante daños a terceros producidos por decisiones tomadas por o a partir de un proceso automatizado. Por ejemplo, en el despido de trabajadores, en la denegación de préstamos bancarios o pólizas de seguros, en el diagnóstico médico de enfermedades, etc.

Joaquín Reyes destacó además que probablemente la capacidad computacional para procesar información de las máquinas llegue a un punto en que las conclusiones obtenidas a partir de sistemas de IA sean ininteligibles para el humano. De esta manera, un fenómeno que adquirirá relevancia en el futuro próximo será el mejoramiento artificial de capacidades cognitivas y físicas del ser humano, con la finalidad de poder seguirles el paso a estas tecnologías tan disruptivas.

Este punto fue bastante comentado por los participantes dada su cercanía con la fantasía y la ciencia ficción. Sin embargo, el abogado Gabriel Pensa hizo presente que en octubre de este año ingresó al Congreso Nacional un proyecto de ley sobre la protección de los neuroderechos que, entre otras consideraciones, precisamente busca consagrar el derecho al acceso equitativo a la aumentación cognitiva o intelectual de las personas.

Aunque el proyecto está más enfocado en evitar situaciones discriminatorias o arbitrarias en cuanto al acceso a estas tecnologías, el abogado celebró la iniciativa porque anticipa en Chile una conversación que ya se está dando en los foros internacionales.

Autores:

Gabriel Pensa
Sofía Flores

Gabriel y Sofía son abogados integrantes del grupo de Tecnología, Privacidad y Medios del estudio jurídico Cariola Díez Pérez Cotapos.