MinCiencia adjudica fondos a 21 proyectos de investigación para enfrentar la sequía

Este concurso -promovido como una de las medidas del Plan de Emergencia Contra la Sequía que anunció el gobierno- es un instrumento que permite financiar investigaciones en plazos acotados.

En septiembre pasado, el Ministerio de Ciencia, Conocimiento, Tecnología e Innovación (MinCiencia) y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) abrieron la convocatoria para postular al Fondo de Investigación Estratégica en Sequía con el objetivo de promover proyectos de I+D para hacer frente a la emergencia hídrica.

Se seleccionaron 21 proyectos, correspondientes al 55% del total de postulaciones, en el que se destinará el fondo de $ 6 mil millones para acelerar sus líneas de investigación y desarrollo tecnológico que promuevan un mejor manejo de los recursos hídricos.

Esto en el contexto de que Chile lleva más de una década de sequía y recientemente el Ministerio de Obras Públicas consolidó el año 2021 como el cuarto más seco de la historia del país, con un 50% menos de precipitaciones en todas las regiones.

Este concurso -promovido como una de las medidas del Plan de Emergencia Contra la Sequía que anunció el gobierno en agosto pasado- es un instrumento que permite financiar investigaciones en plazos acotados.

“El financiamiento de los centros de investigación es uno que se entrega a 10 años; estos son financiamientos más cortos, de 12 a 18 meses, y que intenta responder preguntas y proveer soluciones muy concretas respecto a la emergencia”, señala el ministro de Ciencia, Andrés Couve.

En cuanto al proceso, Couve explica que estos 21 proyectos se van a distribuir en 10 regiones del país, para usar capacidades locales y hacer investigaciones locales que puedan tener relevancia nacional. El siguiente paso es comenzar su ejecución y que se generen “insumos relevantes para combatir la sequía hoy y para proyectarnos en el tiempo, porque esta sequía no es un evento aislado y agudo, sino que establece una nueva condición de largo plazo”.

El ministro señala que una de las cláusulas de la adjudicación es quelos datos generados a través de estas investigaciones deberán ser puestos a disposición en repositorios abiertos.

“En ese sentido, nosotros estamos paralelamente trabajando en el Observatorio de Cambio Climático, que está organizando a distintas instituciones para poder proveer datos de una manera integrada y sistemática. Los proyectos que se centran en datos van a poder proveer información que va a alimentar estos repositorios públicos”, dice.

Los proyectos

Los proyectos ganadores corresponden a centros y universidades desde Tarapacá a Aysén y se dividen en tres categorías: Ciencias Naturales, Ingeniería y Tecnología, y Ciencias Agrícolas.

Entre los seleccionados hay iniciativas de sistemas de monitoreo y alerta temprana, propuestas para la recuperación de aguas residuales, estudios sobre el impacto de la sequía en cultivos, tecnologías para la sustentabilidad hídrica en la industria agrícola y minera, y herramientas para el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza para mitigar los efectos de esta emergencia.

Lorena Cornejo es profesora titular de la Universidad de Tarapacá y directora de uno de los proyectos que se adjudicó el fondo en la categoría de Ingeniería y Tecnología. Su proyecto trata del uso eficiente de los recursos hídricos en zonas áridas y semiáridas, a través de soluciones integrales basadas en la energía solar para promover el desarrollo del sector de producción agroalimentaria.

Apunta a que con este fondo podrán replicar y escalar estas soluciones en el norte de Chile, por lo menos en las tres primeras regiones del país. “El objetivo es definir estos modelos replicables a pequeña y mediana escala, hacer difusión y transferencia tecnológica. pero lo que más queremos es integrar estas soluciones en las que estamos trabajando hace harto tiempo”, menciona

En tanto, la Universidad de Antofagasta se adjudicó un proyecto en la categoría de Ciencias Naturales. El profesor asociado y director del proyecto, Pedro Zamorano, explica que la iniciativa trata del estudio de las plantas nativas del desierto y sus bacterias asociadas -llamadas rizosfera- que ayudan a la planta a sobrevivir.

Zamorano explica que el proyecto también contempla el apoyo de la U. de Valparaíso y la Universidad de la Frontera, por lo cual harán pruebas tanto en el norte, centro y sur de Chile con este fondo.

“Vamos a estudiar estas bacterias y vamos a hacer un diseño racional para establecer un consorcio bacteriano de microorganismos que puedan ayudar a las plantas cultivables a sobrevivir en el periodo de sequía o de estrés hídrico“, señala el experto.

Fuente: Diario Financiero, 4 de enero de 2022.